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Las opciones de tratamiento

Los cuidados pre y posquirúrgicos

Antes de su cirugía

Una vez que decide someterse a la cirugía, puede comenzar a contribuir a que ésta sea todo un éxito, preparándose mental y físicamente. Esto incluye planear con anticipación su operación , esperar resultados realistas, tener en mente lo que ésta significará para usted y seguir las indicaciones del doctor antes de la operación.

El planear con anticipación su recuperación puede ayudarle a reducir inconvenientes, tensión y esfuerzo. Consulte con el médico para saber cuánto tiempo deberá permanecer sin trabajar. Es posible que no pueda conducir ni realizar actividades agotadoras por unas cuantas semanas, por lo tanto, planee con amistades o familiares para que estos le ayuden con sus diligencias y tareas domésticas.

El esperar resultados realistas con respecto a la cirugía puede ser la clave del éxito en su recuperación . Es importante entender lo que la intervención quirúrgica puede brindarle a su problema específico.

Las consideraciones prequirúrgicas pudieran incluir la donación de sangre antes de la operación. Es posible que su doctor le ordene evitar tomar aspirina, medicamentos antiinflamatorios o de otro tipo antes de la cirugía. Puede ser un requisito necesario que se le haga una evaluación prequirúrgica administrada por su doctor, y si se considerara necesario, también una evaluación psicológica. DEJE DE FUMAR, ya que esto afecta negativamente la fusión de los huesos (ósea). Dependiendo de su problema, es posible que se le recomiende ponerse un aparato ortopédico para la columna vertebral o un collar cervical hecho a la medida, antes o inmediatamente después de la operación. Su doctor le informará las diferentes opciones.

Para prepararse para la cirugía, se le puede ordenar que no coma o beba nada después de la medianoche del día anterior a la operación. En el hospital deberá firmar un formulario de consentimiento. El anestesiólogo o la enfermera anestesista hablarán con usted acerca de los anestésicos generales a los que será sometido.

Después de su cirugía

En el hospital, algunas intervenciones quirúrgicas requieren que se interne al paciente una noche (una hospitalización más prolongada dependerá de la seriedad del procedimiento quirúrgico). De esta manera el doctor puede controlar el dolor y asegurar el correcto sanado de la columna vertebral. Inmediatamente después de la cirugía, se le tendrá en observación en la sala de recuperación durante un par de horas y, posteriormente, pasará a su habitación en el hospital. (Si usted presenta complicaciones médicas o ha sido sometido a una cirugía extensa, puede pasar a la sala de observaciones en la unidad de cuidados intensivos). Al despertar de la anestesia, puede llevar puesto un aparato ortopédico para el cuello o espalda y una sonda de drenaje en la incisión. Le retirarán la sonda en un par de días. Como protección para su columna vertebral, el doctor puede indicarle que lleve puesto el aparato ortopédico todo el día, aún al dormir o al bañarse en la regadera. La enfermera o fisioterapeuta le enseñará la manera correcta y más segura para voltearse hacia un costado y bajarse de la cama. Es posible que pueda ponerse de pie durante las primeras 24 horas.

El padecer de dolor después de la cirugía es normal, aún los movimientos sencillos, al principio, pueden provocarlo. Se le administrará medicamentos y posiblemente fomentos con hielo para reducir el dolor. Es posible que pueda controlar su propio dolor con medicamentos por medio de una sonda intravenosa (IV, por sus siglas en inglés). Si usted logra administrarse el medicamento antes que su dolor sea muy intenso, podrá aliviarlo mejor. El movilizarse con cuidado también ayudará a controlar el dolor.

En casa, puede gradualmente reincorporarse a sus actividades cotidianas, sin embargo, debe evitar las que pudieran lastimar su columna vertebral. No maneje, levante objetos pesados ni regrese a trabajar sin tener la aprobación previa de su doctor. Mientras su columna vertebral sana, es posible que lleve puesto un aparato ortopédico hasta por unos tres meses para servirle de soporte a su espina dorsal. Esto dependerá de las instrucciones de su médico y pudiera tener que llevarlo puesto las 24 horas al día o suprimirlo durante cortos períodos de tiempo. Para ayudar a reducir la tensión en su columna vertebral, debe acostumbrarse a tener una buena postura al caminar o sentarse. Comience a caminar tan pronto como llegue a casa y, posteriormente, cuando el doctor o fisioterapeuta se lo indique, incorpore con cuidado los ejercicios específicos.

Durante las primeras semanas posteriores a la operación, es posible que sienta debilidad o fatiga, pero con el transcurso de cada día, deberá recuperar las fuerzas. Es probable que aún sienta dolor alrededor de la incisión y malestares, cosquilleo o entumecimiento en su espalda o piernas. Esto deberá disminuir en forma gradual conforme los nervios sanan. Manténgase activo, tanto como le sea posible, sin que esto incremente el dolor.

Alrededor de la sexta semana, su espalda ya habrá comenzado a sanar. Si usted continúa teniendo una buena postura y haciendo movimientos y ejercicios con regularidad, deberá sentir la mejoría y será capaz de hacer más progresos cada semana. Permita que el dolor sea el indicativo para disminuir la actividad.

Caminar es el mejor ejercicio después de la cirugía de la columna vertebral. Esto le ayuda a fortalecer su espalda y músculos de las piernas e incrementa su capacidad de resistencia. También le sirve para liberar el estrés que provoca que los músculos de su espalda y cuello se encuentren tensos. Comience a caminar en casa y posteriormente incremente el número de veces al día que lo hace. Sostenga los músculos abdominales firmes y tome zancadas medianas.

Los cuidados de seguimiento. Si la incisión tiene suturas de material no absorbible o grapas, su doctor puede extraerlas unos cuantos días después de la cirugía. Su médico hará las citas de seguimiento para observar si su evolución y recuperación son satisfactorias. Si se le hizo una fusión, se le tomarán unas placas radiográficas con el fin de cerciorarse de que el injerto está sanando. El injerto debe sanar casi por completo en un período aproximado de tres meses. Si usted sentía dolor, entumecimiento o debilidad en el brazo o la mano, su doctor pudiera también evaluar la función nerviosa y fuerza del brazo.

El éxito en la recuperación requiere que usted tenga confianza en la cirugía y el período de recuperación, partiendo de una completa comprensión del proceso que se llevará a cabo. Su cirujano cuenta con la capacitación y experiencia necesarios para corregir los defectos físicos por medio de la intervención quirúrgica, y tanto él como su equipo médico le servirán de apoyo en la recuperación. Su cuerpo tiene la capacidad de sanar el músculo, nervio y tejidos óseos afectados . La completa recuperación, sin embargo, dependerá de que tenga una actitud positiva, se fije pequeñas metas para mejorar y se esfuerce constantemente para lograr alcanzar cada una de ellas. La cirugía pudiera no lograr que su columna vertebral se sienta como nueva, pero le puede ayudar a aliviar el dolor y a dejar su espalda en la mejor condición posible; si no por completo, al menos para permitirle realizar las actividades que usted disfruta. El grado de la recuperación depende del tiempo y la energía que usted dedique a la protección y el fortalecimiento de su columna vertebral, ahora y de por vida. El recordar que debe mantener una buena postura, movilizarse con cuidado y hacer ejercicio con regularidad es la mejor manera de cuidar de su espalda. Véalo como si fueran inversiones diarias que le ayudan a reducir el dolor y proporcionarle mayor placer.